Impresiones (I)

Nunca se había arrepentido tanto de algo como de no haber encargado un retrato de Virginia. Lo único que conserva, como amargo consuelo, es una acuarela de su rostro, realizada cuando ya había exhalado su último suspiro a causa de la tuberculosis.


Pintura póstuma de Virginia Clemm. Acuarela. 1847.


Aunque ya fuese tarde para su querida esposa, Edgar ha aceptado la invitación de W. S. Hartshorn para una sesión de fotografía. El daguerrotipista ya tenía a resguardo de la luz la placa de cobre que insertaría en la cámara. El día anterior, tras pulir concienzudamente una de las caras de la placa, bañada en plata, la puso sobre un baño de yodo que al sublimar la volvería fotosensible. Mientras esperaba que se completara el proceso, Hartshorn montó en la cámara su nuevo objetivo Petzval. Hubiese sido impensable que el Sr. Poe posara durante 20 o 25 minutos para obtener un retrato aceptable, como era usual hacía unos años. Sin embargo, gracias a este objetivo la exposición no requería más de un minuto. El resultado era más luminoso y otorgaba especial nitidez al centro de la imagen, especialmente apropiado para los retratos.



Objetivo fotográfico Petzval


Una vez terminada la sesión, Edgar mostró interés por la técnica del daguerrotipo planteándole todo tipo de preguntas al fotógrafo. Aunque su estado de ánimo ese día, 9 de noviembre de 1848, era especialmente sombrío, no quiso declinar la invitación para conocer el instrumento que, en sus propias palabras, "debe ser considerado el más importante, y tal vez el más extraordinario triunfo de la ciencia moderna". Una vez se hubo despedido de Edgar, Hartshorn extrajo la placa y la introdujo en la sauna, un baño de mercurio a 75ºC cuyos vapores aceleraban el revelado. Finalmente, y tras sumergirla en agua salada para fijar la imagen, la colocó dentro de un marco de madera, encapsulada bajo un cristal para impedir que el oxígeno del aire degradara la fotografía.
Resulta irónico que Edgar Allan Poe, cuatro días después de un intento de suicidio, fuese inmortalizado en una placa plateada. No obstante, su dualidad entre poeta y amante de la ciencia, y el frágil equilibrio de su vida, se identifican plenamente con la naturaleza del daguerrotipo. Es una copia única, se muestra como un positivo o un negativo según el ángulo de incidencia de la luz, y muestra la "otra cara" del retratado: el daguerrotipo registra una imagen invertida lateralmente. El "espejo con memoria" al que nos asomamos para reconocer a Poe.


La imagen real de Poe es la de la izquierda. La de la derecha, obtenida por el daguerrotipo, es su imagen especular.

Esta entrada participa en el blog de narrativa científica Café Hypatia con el tema #PVelementos

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