Versos a un planeta rojo

Astros fraternos divergen. 
Contraste de rostros en el vacío 
donde aún se reconocen. 


En Mesopotamia era la estrella de Ishtar, los primeros babilonios la llamaron Nindaranna, y cuando Edgar Allan Poe se refería a sus fases hablaba del “creciente diamantino de Astarté”. Venus, el segundo por cercanía al Sol de nuestro sistema planetario, ha servido de inspiración a artistas de todas las épocas. Incluso la astronomía lo ha considerado planeta gemelo a la Tierra por su similitud en tamaño, composición de su superficie y presencia de una atmósfera capaz de albergar fenómenos meteorológicos complejos. 

De hecho, los parecidos pintan a un Venus habitable, con temperaturas moderadas y un extenso océano de poca profundidad. Pero hace unos 700 millones de años algo fue terriblemente mal. Lo que pudo ser un Edén desgajado de la Tierra en tiempos primordiales, comenzó un catastrófico declive. El planeta se sumió en un efecto invernadero fuera de control hasta alcanzar temperaturas de 470°C y presiones de 90 atmósferas. El gemelo se había convertido en el hermano malvado a quien no apetecía parecerse. Había que encontrar un hermanamiento más amable y el siguiente candidato destacó sobre todo por su color. 

Afirmar que Río Tinto es Marte en la Tierra no es ninguna metáfora. Más allá del aspecto extraterrestre de sus parajes y del tono granate de su cauce, las semejanzas geoquímicas y mineralógicas son innegables. Las condiciones para la vida en Río Tinto son muy extremas, con aguas de una acidez a caballo entre la del jugo gástrico y el vinagre, y sin embargo, en sus sedimentos carentes de luz y pobres en oxígeno, hay seres bacterianos que prosperan con tal éxito que en realidad son los escultores de su paisaje. Su metabolismo, sustentado por la oxidación de sulfuros de hierro ha moldeado el aspecto y la química de Río Tinto. Mientras Venus nos sigue negando respuestas sobre las causas de su apocalipsis, Marte nos cede un laboratorio cercano para intentar comprender su destino y averiguar si la vida también meteorizó sus rocas alguna vez.



Lo cierto es que ambos planetas pudieron ser, en algún momento, paraísos semejantes a la Tierra que fueron clausurados de maneras muy diferentes. Venus se convirtió en un reino de Lucifer, ardiente y con lluvias de ácido sulfúrico, entre tanto que Marte perdía su hálito en lenta agonía, calladamente, a medida que su agua y su atmósfera se perdían para siempre en el espacio exterior. La menor hostilidad del ambiente marciano ofrece más posibilidades de éxito a una misión que estudie su atmósfera y ayude a inferir qué le sucedió al planeta rojo. El orbitador MAVEN partió de la Tierra el 18 de noviembre de 2013 con ese objetivo. 

Durante los 10 meses de travesía, MAVEN ha seguido la trayectoria programada con precisión, requiriendo menos correcciones de rumbo de las previstas. Por el camino trató de hacer una observación del cometa ISON pero este, ya muy cercano a su perihelio (el punto de su órbita más cercano al Sol) se volatilizó casi por completo. El resto del tiempo se ocupó en encender y probar periódicamente los instrumentos que transportaba.

 


Desde su llegada a Marte el 22 de septiembre de 2014, MAVEN se dispuso a orbitar el planeta para analizar las capas altas de su atmósfera, entre ellas su ionosfera, una franja donde los gases están cargados eléctricamente a causa de la radiación solar. En su recorrido, MAVEN llegó a detectar zonas donde la concentración de partículas cargadas era mucho mayor, y esto supuso una gran sorpresa. Nadie podía imaginarse que en la sutil atmósfera marciana pudiera darse un efecto similar al que se da en la Tierra y que se denomina capa esporádica E. Este fenómeno es aún difícil de explicar por la imposibilidad de estudiarlo en la atmósfera terrestre, pues la franja donde sucede es demasiado tenue para que la sobrevuele una aeronave y demasiado densa para que la recorra un satélite, que sería calcinado por el calor de la fricción. Un inesperado hallazgo que ha consolidado el hermanamiento entre dos vecinos cósmicos: si Rio Tinto es un laboratorio marciano en la Tierra, la ionosfera de Marte es el campo experimental para resolver un enigma de la atmósfera terrestre. 


El haiku no se conforma 
con observar este punto azul pálido. 
Versos a un planeta rojo. 


A cambio de los secretos que el planeta rojo revele, MAVEN ha trasladado a Marte un obsequio muy especial: un DVD que contiene unos 1.100 haikus seleccionados de entre los 12.530 recibidos durante el concurso convocado por la NASA y la Universidad de Colorado Boulder. 


Soy el petrel 
que explora antiguas costas 
de océanos secos.

Earl Frederick, Virginia, EE.UU. 


Si MAVEN hubiese sido una nave tripulada, el cosmonauta habría contado con lectura suficiente durante los 308 días de viaje leyendo entre tres y cuatro haikus diarios. 


Resulta gracioso. Marte 
recibe el nombre del dios de la guerra. 
Echa un vistazo a la Tierra.

Benedict Smith, Reino Unido. 


El quinto capítulo de la serie de televisión Cosmos: un viaje personal se denomina Blues para un planeta rojo. En este episodio Carl Sagan nos recordaba las conjeturas y suposiciones que la humanidad ha hecho sobre Marte y sus hipotéticos habitantes. El astrónomo Percival Lowell concluyó que las regiones de color amarillento que había observado al telescopio debían ser canales construidos por seres inteligentes con la intención de trasvasar agua de los casquetes polares a las zonas desérticas. A partir de esta visión, el arquetipo de ser extraterrestre pasó a llamarse universalmente marciano. Cada vez está más cercano el día en que un ser humano visite este mundo rojizo. De momento, como símbolo de fraternidad y buena voluntad, ya hemos enviado una avanzadilla de poesía. 


Mira la noche, 
la puerta al universo 
con farol rojo.

Ángeles Sánchez Gandarillas, España 




Referencia: Way, M. J. et al. (2016). Was Venus the First Habitable World of our Solar System? Geophysical Research Letters 43 (16), 8376-8383. https://doi.org/10.1002/2016GL069790


Nota: Los tres últimos haikus han sido traducidos de los originales en inglés que los participantes enviaron al concurso.
_________________________________________
Esta entrada participa en el blog de narrativa científica Café Hypatia con el tema #PVatmósfera.

Comentarios