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Microhistorias con nombre propio

I Todo escritor necesita definir el territorio sobre el que desarrollará una historia. Shakespeare nos hace caminar junto a Hamlet por la ciudad portuaria de Elsinor, Daniel Defoe nos encierra en Isla Desesperanza junto a Robinson Crusoe, y Tolkien crea Aman, el continente que sería el hogar de los Valar y los Calaquendi. Pero a John Tuzo Wilson no le encajaba la historia con el territorio del que disponía. Algunos fósiles encontrados en Nueva Inglaterra y Canadá también se hallaban en Europa, a la vez que otros de la misma época hallados en Noruega y en Escocia pertenecían al continente americano. Esta paradoja, solo explicable si el Atlántico se hubiese cerrado para volverse a abrir, hizo que Wilson reescribiese la historia de continentes que se fusionan y se fragmentan para volverse a unir y separar; un ciclo perpetuo de creación y destrucción de la tierra emergida. II Bathsua Makin nació en la Inglaterra de comienzos del siglo XVII y ostenta un  curioso honor. Que se sepa, fue la

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