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Sizigia

Que el lugar ocupado por la Tierra en el Sistema Solar sea particularmente privilegiado es una carambola cósmica. La distancia justa a nuestra estrella y la existencia de una atmósfera suficientemente densa satisfacen una de las principales condiciones para la existencia de vida: la presencia permanente de agua en estado líquido. Una distancia justa que también se nos ha regalado en relación a la Luna. Cuando la alineación Sol-Luna-Tierra cumple el primer teorema de Tales nos brinda el maravilloso espectáculo de un eclipse solar, solo posible porque nuestro satélite es 400 veces más pequeño que el Sol y está exactamente 400 veces más cerca de nosotros. Sus perímetros coinciden de manera que, para los afortunados observadores que se encuentran en la zona de umbra, se despliega ante nuestros ojos el sobrecogedor espectáculo de la corona solar. La representación del primer teorema de Tales (imagen superior) tiene su equivalente en la alineación Sol-Luna-Tierra durante un eclip

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